…intentan doblegar a “Cartas” con la razón de la fuerza porque fueron incapaces de triunfar con la fuerza de la razón.

Las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba me informaron que ya no estoy acreditado como corresponsal extranjero en el país, a pesar de que desde hace 2 meses presenté varias solicitudes de acreditación.

Los funcionarios afirman que el cese se debe a que terminé mi trabajo con Público y ellos aún no tienen respuesta sobre las nuevas solicitudes, no saben cuánto tiempo puede tardar el trámite y ni siquiera están seguros de que serán aprobadas.

En pocas palabras me dejan sin permiso de residencia y sin permiso para trabajar. Eso sí, me repiten que “no es nada personal”, que no es un ataque a Cartas desde Cuba y que están cumpliendo la ley, una ley que 4 años atrás aplicaron de forma muy diferente.

En el 2014, cuando dejé BBC de Londres y solicité que me acreditaran para Público de España, las autoridades tardaron 6 meses en darme una respuesta pero durante ese periodo me mantuvieron acreditado. ¿Qué es lo que ha cambiado en estos 4 años?

En aquella época, la jauría dedicada a la caza de herejes y cimarrones me creía incapaz de mantener a flote Cartas desde Cuba sin el apoyo de la BBC. Hoy saben que no solo fue posible sino que crece cada año el número de lectores y de comentarios.

Paradójicamente, en la reunión donde me dejan fuera de la prensa extranjera, los funcionarios reconocen que nadie critica mi trabajo como corresponsal pero que constantemente reciben llamadas protestando por lo que publico en “Cartas”.

Tal parece que la medida tiene más que ver con el blog que con mi trabajo en los medios extranjeros. Me dicen que la última protesta que recibieron fue por el post donde reclamaba una investigación sobre la negociación entre Cubana de Aviación y Global Air.

Si esa fue la gota que desbordó el vaso, bienvenido el diluvio, prefiero vivir indocumentado y tener la conciencia tranquila. Es más, si supiera de antemano cual sería el resultado de ese post lo volvería a escribir, la muerte de un centenar de personas lo impone.

Decía Martí que el periodismo debe “desobedecer los apetitos del bien personal y atender imparcialmente al bien público”. Además sería muy desagradecido y cobarde si guardara silencio ante el dolor de un pueblo me acogió en su seno hace 28 años.

Los funcionarios me recordaron que en los blogs extremistas los cuestionan porque no actúan en mi contra. De nada les sirve repetir una y otra vez que “Cartas” no es un medio de prensa y que la cancillería nada tiene que ver con lo que aparezca en un blog.

Dejándome sin acreditación el Ministerio de Relaciones Exteriores se saca un problema de encima y muchas llamadas-presión. Dicen en Cuba que algunos, cuando encuentran a su pareja teniendo sexo con un tercero en el sofá, solucionan el conflicto botando el sofá.

En realidad, no se trata de desconocimiento de los que llaman protestando sino de una campaña para presionar al MINREX y lograr que me retiren la acreditación. La jauría ansía una presa fácil, me quiere legalmente desprotegido y aislado de la manada.

En estos 10 años han intentado domesticarme con consejos amables, veladas amenazas, con romperme los dientes, exigir que me expulsen del país, guerra sucia y “advertencias” contra mis hijos. Son los mensajeros del miedo que describe La Joven Cuba.

Nada les ha funcionado hasta ahora pero el hecho de sacarme de la prensa extranjera les permite dar el tiro de gracia a “Cartas”. Aún son poderosos porque conocen bien los mecanismos para generar presión dentro del aparato político y de gobierno.

El Che los llamaba “asalariados del pensamiento oficial”, “becarios” que viven chupando “del presupuesto” nacional “para ejercer una libertad entre comillas”. El argentino fue un profeta, capaz de describir al monstruo desde que se estaba gestando.

Estos “becarios” intentan doblegar a “Cartas” con la razón de la fuerza porque fueron incapaces de triunfar con la fuerza de la razón. No entenderán jamás por qué una verdad dicha desde un barrio habanero se oye más que todos los ladridos de la jauría juntos.

Los cubanos no leen sus panfletos porque son una burda repetición de los manuales estalinistas, porque no tienen talento para escribir y carecen de ética en el debate. Pero no se les debe subestimar, esa mediocridad lo hace resentidos, agresivos y capaces de cualquier vileza.

En la reunión con la Cancillería les dije que estos chanchullos ya me dan asco. Pero lo preocupante, tal y como sentenció Martin Luther King, no es el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética, lo verdaderamente preocupante es el silencio de los demás.

 

PD: La solidaridad cubana se ha desatado como huracán tropical y me obligó a adelantar el post del jueves, donde explico paso a paso la maniobra. Gracias a todos los que han escrito o me han llamado, me florecen el alma cual acuarela de Portocarrero.

 

Tomado de: cartasdesdecuba.com

La entrada Se cierra el cerco sobre Cartas desde Cuba se publicó primero en Periódico Cubano.