El presidente Xi Jinping advirtió el domingo que la epidemia del coronavirus en China es “aún sombría y compleja”, también pidió más esfuerzos para detener el brote, revivir la industria y evitar que la enfermedad interrumpa la siembra de cultivos en primavera.

Xi defendió la respuesta del gobernante Partido Comunista como “oportuna y efectiva” en una videoconferencia con funcionarios de salud, según la agencia oficial de noticias Xinhua.

El mandatario se mostró cauteloso al decir que la situación se encuentra en una “etapa crítica” y pidió a las autoridades “frenar decididamente la propagación de la epidemia”, la cual ha causado la muerte de más de 2.400 personas, la gran mayoría de ellas en China.

“La situación epidémica actual sigue siendo sombría y compleja”, informó Xinhua citando a Xi. “La prevención y el control están en la etapa más crítica”.

El partido gobernante chino está tratando de lograr un equilibrio difícil entre detener el virus y revivir la vasta industria manufacturera y otras industrias de China. La mayor parte de la segunda economía más grande del mundo está cerrada desde finales de enero debido a las radicales medidas contra el nuevo virus.

Los analistas creen que China podría recuperarse rápidamente si el brote se puede controlar a fines de marzo. Pero han dicho que la producción económica de este trimestre se reducirá hasta 1% debido a las restricciones adoptadas para hacer frente a la enfermedad.

A mismo tiempo, crece la preocupación de que la enfermedad se esté propagando a Corea del Sur y otros países, en lugar de afectar solo a las personas que visitaron China y a otras personas que tuvieron contacto cercano con ellas.

Xi dijo que la epidemia es una emergencia de salud con la “propagación más rápida” y la “prevención y control más difíciles” en China desde que el Partido Comunista llegó al poder en 1949, según Xinhua.

“Para nosotros, esta es una crisis y una gran prueba”, aseguró Xi.

La reunión incluyó a funcionarios del gabinete y al grupo encabezado por el primer ministro Li Keqiang, que supervisa los esfuerzos contra las enfermedades, según Xinhua. La agencia que también participaron funcionarios de Hubei, la provincia central donde comenzó el brote.