Quizás por la vigencia que ha tenido su música, a más de un desprevenido le sorprenderá el hecho de que Dire Straits lleva más de 25 años sin tocar. Su último disco de estudio es On Every Street, de 1992. Al año siguiente se publicó un disco en vivo, On The Night, con temas grabados en los conciertos del Anfiteatro Romano de Nimes, el 20 de mayo de 1992, y en el Estadio del Feyenoord, de Rotterdam, diez días después. Fue el segundo álbum en vivo de la banda y el último testimonio de su paso por los escenarios. Había allí temas como “Calling Elvis” o “Money For Nothing”, pero no figuraba el hit que los hizo conocidos ya con su primer disco, de 1978, el irrepetible “Sultanes del ritmo” (con una guitarra que es la mejor síntesis del estilo de Mark Knopfler).