Washington. La Primera Dama, Ana García de Hernández, se reunió este viernes en Washington con la directora del Departamento de Operaciones, Cumplimiento y Remoción del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), Marlen Piñeiro.

La esposa del presidente Juan Orlando Hernández le expresó a Piñeiro su preocupación, de las autoridades del Gobierno de Honduras y de las familias hondureñas ante la política migratoria denominada “Tolerancia Cero”, pues una vez que los padres o madres cruzan con sus hijos de manera irregular a los Estados Unidos son separados.

“Con esta política ya hay casos de familias hondureñas, en los cuales los niños, niñas y adolescentes están en centros de protección mientras que los padres en centros de detención en los Estados Unidos. En total son 47 menores catrachos y 45 padres que están separados”, expresó la señora de Hernández.

La Primera Dama mostró su inquietud sobre qué proceso sigue para estas familias.

García de Hernández envía un consejo a los padres y madres en Honduras: “No expongan la vida de sus hijos. Piensen antes de tomar decisiones, como migrar irregularmente es un riesgo porque se enfrentan a muchos peligros en la ruta migratoria y ahora al llegar a Estados Unidos se implementa la política ‘Tolerancia Cero’, que implica la separación del núcleo familiar una vez crucen la frontera”.

“Seguiremos trabajando en conjunto con ICE porque el tema migratorio es humano, implica la vida de muchas personas y como madre nos preocupa lo que significa para las niñas y niños verse separados de una manera abrupta de sus padres estar en lugares donde no conocen a nadie, ni saben el idioma, y esta situación de estrés y angustia más adelante puede tener repercusiones en sus vidas”, finalizó la esposa del gobernante hondureño.