Con 94 años, falleció este viernes, el expresidente estadounidense, George H. W. Bush.

Con diferentes cargos en su carrera política, fue embajador en la ONU, empresario petrolero, congresista, director de la CIA y vicepresidente de Ronald Reagan de 1981 a 1989. En noviembre de ese año, ganaría la presidencia del país y poco más de un mes después, ordenaría la Invasión a Panamá el 20 de diciembre de 1989.

Dentro de los Estados Unidos, la mayor parte del espectro político bipartidista han alabado el legado del mandatario, cuya gestión tuvo lugar durante la caída de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría.

Como un ‘patriota y gran servidor público’ fue recordado por el Comité Nacional Demócrata, mientras que el actual jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, destacó su ‘liderazgo’, asegurando que sus ‘logros fueron grandes de principio a fin’.

No obstante, para las víctimas de la invasión estadounidense, el fallecimiento de Bush, es un episodio más de lo que califican como la ‘no justicia’, que aún persiste tras aquella intervención militar hace 29 años.

‘Es una pena que (el expresidente) Bush se haya muerto sin que haya enfrentado a los tribunales por los delitos de su Gobierno contra Panamá (…) ni que tampoco pidiera perdón por todo el daño que causó’, reflexiona Trinidad Ayola, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los caídos del 20 de diciembre de 1989.

Un informe publicado el pasado 15 de noviembre por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), como resultado de una demanda presentada en 1990 por víctimas, concluyó que se cometieron graves violaciones al derecho internacional y a las garantías elementales durante la ‘Operación Causa Justa’, nombre dado por Bush a la acción militar de mayor envergadura desde la Guerra de Vietnam.

El organismo incluso señala, que la mayoría de los fallecidos y heridos durante la incursión en Panamá, se dieron mientras ocurrían ‘acciones armadas’ estadounidenses, siendo estos últimos responsables de la perdida de vidas de civiles y no combatientes.

Tras lo ocurrido en Panamá, Bush lideraría la Guerra del Golfo en Irak en 1990, el primer conflicto en la postguerra fría, y en el cual se emplearon armas que fueron utilizadas por primera vez el 20 de diciembre.

DEMANDA

En opinión del abogado especialista en derecho internacional, Alonso Illueca, más allá del simbolismo que puede tener el fallecimiento del expresidente Bush frente aquella conyuntura histórica, los delitos consumados en Panamá trascienden su figura, siendo el Estado, el sujeto derecho que está obligado a resarcir a los afectados.

‘De que existieron violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario (durante la Invasión) es innegable (…) la comunidad internacional lo condenó ampliamente‘,

ALONSO ILLUECA,

ABOGADO ESPECIALISTA EN DERECHO INTERNACIONAL

‘De que existieron violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario es innegable (…) la comunidad internacional lo condenó ampliamente, en el Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña utilizaron su veto para que no se aprobada una resolución condenatoria; en la Asamblea General de la ONU la condena a EE.UU. fue abrumadora, igual en la OEA’, apunta Illueca.

No obstante, explica el letrado, el gran obstáculo que pone la normativa internacional en una situación como el caso panameño, se encuentra en la falta de mecanismo efectivos para atribuir responsabilidad a un Estado en particular, cuando este no ha aceptado la jurisdicción de tribunales internacionales, como es el caso de Estados Unidos; que no reconoce la Corte Penal Internacional ni el tribunal de La Haya y no forma parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Aún en esas circunstancias, Illueca indica que el Estado panameño, estaría acompañado del derecho si decide elevar a instancias internacionales el caso de la invasión.

En julio de 2016, el Gobierno panameño creó una Comisión para investigar los hechos ocurridos durante la incursión estadounidense, entre cuyos objetivos está precisar el número de fallecidos, cifra que aún se desconoce.

Tras conocerse la noticias del fallecimiento del presidente Bush, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en que expresó sus ‘profundas condolencias’ y ‘pésame’ por la desaparación física del exmandatario.